Porque muchas bacterias y toxinas alimentarias, como Salmonella o Listeria, no alteran el olor, color ni sabor. En cocinas profesionales, el control debe basarse en fechas, temperaturas y buenas prácticas, no en la percepción sensorial, para evitar riesgos sanitarios y sanciones.
¿Quién debe interpretar y concretar estas obligaciones ante la falta de detalle normativo?
Las autoridades nacionales y las propias empresas, aplicando de forma proactiva las directrices europeas y organismos especializados en SST.



