Porque muchas bacterias y toxinas alimentarias, como Salmonella o Listeria, no alteran el olor, color ni sabor. En cocinas profesionales, el control debe basarse en fechas, temperaturas y buenas prácticas, no en la percepción sensorial, para evitar riesgos sanitarios y sanciones.
¿Qué productos conviene incorporar en la oferta gastronómica de otoño en un restaurante o comedor institucional?
Calabazas, setas, manzanas y peras. Son perfectos para sopas, cremas, guisos y repostería casera. Además, aportan sabores reconfortantes y colores...



