Cada ciclo de enfriamiento y recalentado permite la proliferación de bacterias si no se controlan los tiempos y temperaturas. Recalentar varias veces eleva el riesgo de que el alimento alcance temperaturas peligrosas sin eliminar microorganismos, especialmente si ha estado mal refrigerado o expuesto al aire.
Cómo gestionar la carga de trabajo en verano: mucho más que el exceso de tareas
El verano trae vacaciones y descanso, pero también puede implicar un aumento o acumulación de tareas, equipos al límite y condiciones ambientales más exigentes.Y...





