Dejar los alimentos cocinados a temperatura ambiente favorece la proliferación bacteriana entre los 5 °C y 60 °C, conocida como “zona de peligro”. En entornos profesionales, los alimentos deben enfriarse rápidamente usando porciones pequeñas o recipientes poco profundos y guardarse en frío antes de 2 horas (o 1 si hace calor).
Siniestralidad laboral en España: qué revelan los datos en pleno debate sobre la Ley de PRL
Los datos de siniestralidad laboral son un reflejo directo de cómo se está trabajando, de cómo se organizan los procesos productivos y de hasta qué punto la prevención...





