Porque la cáscara del huevo tiene una capa protectora natural (cutícula) que impide la entrada de bacterias. Lavar los huevos elimina esa barrera, facilitando la contaminación interna. Si es necesario limpiarlos, debe hacerse justo antes de usarlos y con un paño seco o ligeramente húmedo.
¿Por qué tenemos miedo al cambio?
“Tienes que cambiar" ¿Cuántas veces al escuchar estas palabras has sentido que algo se revuelve en tu interior? El cambio, aunque inevitable, nos incomoda, nos pone a...





