Porque la cáscara del huevo tiene una capa protectora natural (cutícula) que impide la entrada de bacterias. Lavar los huevos elimina esa barrera, facilitando la contaminación interna. Si es necesario limpiarlos, debe hacerse justo antes de usarlos y con un paño seco o ligeramente húmedo.
¿Qué productos conviene incorporar en la oferta gastronómica de otoño en un restaurante o comedor institucional?
Calabazas, setas, manzanas y peras. Son perfectos para sopas, cremas, guisos y repostería casera. Además, aportan sabores reconfortantes y colores...



