Porque la cáscara del huevo tiene una capa protectora natural (cutícula) que impide la entrada de bacterias. Lavar los huevos elimina esa barrera, facilitando la contaminación interna. Si es necesario limpiarlos, debe hacerse justo antes de usarlos y con un paño seco o ligeramente húmedo.
Protegerse es más fácil de lo que parece: 10 gestos clave para evitar picaduras en el trabajo
Picaduras, sarpullidos, infecciones, alergias... Lo que empieza como una molestia puede acabar en una baja médica evitable. Y lo más frustrante es que muchas veces todo...





