La alta frecuencia de accidentes en las manos se debe a múltiples factores: falta de formación en prevención de riesgos, uso incorrecto de herramientas, maquinaria en mal estado, presión por cumplir plazos, distracción, fatiga y entornos laborales inseguros sin señalización adecuada.
¿Quién debe interpretar y concretar estas obligaciones ante la falta de detalle normativo?
Las autoridades nacionales y las propias empresas, aplicando de forma proactiva las directrices europeas y organismos especializados en SST.



