La alta frecuencia de accidentes en las manos se debe a múltiples factores: falta de formación en prevención de riesgos, uso incorrecto de herramientas, maquinaria en mal estado, presión por cumplir plazos, distracción, fatiga y entornos laborales inseguros sin señalización adecuada.
¿Por qué no existe una única respuesta válida para todas las empresas ante una misma obligación preventiva?
Porque la Ley de PRL exige adaptar las medidas al contexto concreto de cada empresa: tipo de actividad, riesgos, organización, recursos, entorno y...



