Porque no se puede alcanzar una verdadera productividad sin cuidar la salud emocional. Las condiciones laborales afectan directamente el estado mental de los trabajadores, y su bienestar es esencial para el éxito organizacional.
¿Quién debe interpretar y concretar estas obligaciones ante la falta de detalle normativo?
Las autoridades nacionales y las propias empresas, aplicando de forma proactiva las directrices europeas y organismos especializados en SST.



