Porque no se puede alcanzar una verdadera productividad sin cuidar la salud emocional. Las condiciones laborales afectan directamente el estado mental de los trabajadores, y su bienestar es esencial para el éxito organizacional.
¿Pueden los trabajadores especialmente sensibles negarse a realizar tareas puntuales aunque estén adaptadas?
Si existe riesgo para su salud, tienen derecho a negarse y la empresa debe respetarlo, sin que esto suponga sanción ni perjuicio para el trabajador.



