Solo si se trata de imprudencia temeraria o fuerza mayor extraña al trabajo. En casos de imprudencia no temeraria, la responsabilidad empresarial sigue vigente.
“No me asciendas si me vas a quemar”. Cuando motivar estresa: la trampa del desarrollo mal gestionado
"Formar, motivar y dar autonomía es también cuidar. Pero si no atiendo los riesgos que rodean esa libertad, puedo terminar dañando a quien quería potenciar". Este...





