Sí. El incumplimiento consciente y voluntario de las normas de PRL puede considerarse una transgresión de la buena fe contractual y justificar un despido disciplinario.
¿Qué ocurre si hay actividades mixtas (marítimas y portuarias)?
Se debe aplicar la normativa general y sectorial de forma complementaria, optando por la interpretación más favorable al trabajador.



