Se deben evaluar riesgos biológicos (virus, bacterias, hongos), químicos (reactivos, disolventes), cancerígenos y mutágenos, así como riesgos ergonómicos, físicos y psicosociales, especialmente en turnos rotativos o nocturnos.
Cómo contratar e incluir a personas con discapacidad en tu empresa
Todavía persiste la idea de que las personas con discapacidad no podrán desarrollar su trabajo con eficacia. Esta es la barrera más extendida y la que más limita la...





