Papel de cocina desechable (especialmente tras manipular carne cruda), bayetas antibacterianas lavables que secan rápido, o toallas de microfibra si se higienizan tras cada uso. Estas alternativas reducen la carga microbiana y el riesgo de transmisión de patógenos.
¿Qué normativa exige la evaluación ergonómica específica en trabajos con alta carga repetitiva como el planchado?
La Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL), en sus artículos 14 y 15, exige una protección eficaz y la evaluación específica de...



