Papel de cocina desechable (especialmente tras manipular carne cruda), bayetas antibacterianas lavables que secan rápido, o toallas de microfibra si se higienizan tras cada uso. Estas alternativas reducen la carga microbiana y el riesgo de transmisión de patógenos.
¿Cómo afecta el artículo 25 de la LPRL a los centros con trabajadoras embarazadas o lactantes?
Obliga a realizar una evaluación específica del puesto de trabajo, valorar los riesgos biológicos, químicos o físicos, y adaptar o reubicar el...



