Papel de cocina desechable (especialmente tras manipular carne cruda), bayetas antibacterianas lavables que secan rápido, o toallas de microfibra si se higienizan tras cada uso. Estas alternativas reducen la carga microbiana y el riesgo de transmisión de patógenos.
¿Es necesario adaptar la prevención en función del tipo de ganadería (porcina, bovina, avícola)?
Sí, aunque la normativa es general, debe aplicarse de forma específica a cada tipo de actividad ganadera, evaluando los riesgos concretos y...



