Verificar la potabilidad del agua, evitar agua estancada, purificarla si hay dudas, mantener instalaciones limpias y formar al personal en el uso correcto del agua. Estas medidas previenen contaminaciones y garantizan una correcta higiene alimentaria.
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





