Un entorno mal gestionado puede provocar estrés crónico, ansiedad, depresión, enfermedades físicas, absentismo, presentismo, rotación de personal y pérdida de productividad.
¿Cuáles son los síntomas tempranos del estrés térmico en el trabajo?
Los primeros signos del estrés térmico incluyen fatiga, mareos, visión borrosa, somnolencia, menor capacidad de concentración y tiempos de reacción...



