Un entorno mal gestionado puede provocar estrés crónico, ansiedad, depresión, enfermedades físicas, absentismo, presentismo, rotación de personal y pérdida de productividad.
Hiperconectividad laboral: por qué se ha normalizado y cómo gestionarla desde la prevención de riesgos
La expansión de las tecnologías digitales y del trabajo híbrido ha traído ventajas innegables: mayor autonomía para decidir dónde y cuándo trabajar, más posibilidades...





