El aumento de temperaturas exteriores y la frecuencia de eventos extremos dificultan mantener la temperatura adecuada durante el transporte y almacenamiento de alimentos perecederos. Esto eleva el riesgo de ruptura térmica, aceleración del deterioro y proliferación de bacterias, exigiendo soluciones logísticas más robustas y constantes controles de temperatura.
Modernización de la PRL: qué incluye el acuerdo para reformar la prevención
La modernización de la PRL ha reabierto una conversación importante en el sector. No todos los días se plantea revisar el marco que regula la prevención en España. El...





