El aumento de temperaturas exteriores y la frecuencia de eventos extremos dificultan mantener la temperatura adecuada durante el transporte y almacenamiento de alimentos perecederos. Esto eleva el riesgo de ruptura térmica, aceleración del deterioro y proliferación de bacterias, exigiendo soluciones logísticas más robustas y constantes controles de temperatura.
La reforma de la LPRL: a qué responde y qué objetivos persigue
La Ley de Prevención de Riesgos Laborales está en proceso de revisión para adaptarse mejor a cómo se trabaja hoy y reforzar la aplicación práctica de la PRL. Tras más...





