La Ley de Prevención de Riesgos Laborales establece que el empresario debe garantizar que cada trabajador reciba formación teórica y práctica suficiente en materia preventiva. Esta formación debe adaptarse al puesto de trabajo y actualizarse cuando cambien las condiciones laborales o los riesgos.
“No me asciendas si me vas a quemar”. Cuando motivar estresa: la trampa del desarrollo mal gestionado
"Formar, motivar y dar autonomía es también cuidar. Pero si no atiendo los riesgos que rodean esa libertad, puedo terminar dañando a quien quería potenciar". Este...





