La contaminación cruzada implica la transferencia de microorganismos entre alimentos. El contacto cruzado se refiere al traspaso involuntario de alérgenos. Ambos deben evitarse mediante limpieza adecuada, separación de utensilios y formación específica del personal, especialmente al preparar dietas especiales o sin alérgenos.
Hiperconectividad laboral: por qué se ha normalizado y cómo gestionarla desde la prevención de riesgos
La expansión de las tecnologías digitales y del trabajo híbrido ha traído ventajas innegables: mayor autonomía para decidir dónde y cuándo trabajar, más posibilidades...





