La contaminación cruzada implica la transferencia de microorganismos entre alimentos. El contacto cruzado se refiere al traspaso involuntario de alérgenos. Ambos deben evitarse mediante limpieza adecuada, separación de utensilios y formación específica del personal, especialmente al preparar dietas especiales o sin alérgenos.
¿Qué tal el verano? Cuando hablar de lo personal en el trabajo no es una distracción, sino una oportunidad
Hace días que septiembre echó a andar. Con él, el ritmo laboral vuelve a intensificarse y las reuniones reaparecen en la agenda con su carga habitual de tareas,...





