La contaminación cruzada implica la transferencia de microorganismos entre alimentos. El contacto cruzado se refiere al traspaso involuntario de alérgenos. Ambos deben evitarse mediante limpieza adecuada, separación de utensilios y formación específica del personal, especialmente al preparar dietas especiales o sin alérgenos.
Cómo gestionar la carga de trabajo en verano: mucho más que el exceso de tareas
El verano trae vacaciones y descanso, pero también puede implicar un aumento o acumulación de tareas, equipos al límite y condiciones ambientales más exigentes.Y...





