La contaminación cruzada implica la transferencia de microorganismos entre alimentos. El contacto cruzado se refiere al traspaso involuntario de alérgenos. Ambos deben evitarse mediante limpieza adecuada, separación de utensilios y formación específica del personal, especialmente al preparar dietas especiales o sin alérgenos.
Cuando el “buen rollo” tapa los riesgos: Los peligros de una cultura “positiva” mal entendida
En los últimos años, muchas organizaciones han hecho un esfuerzo notable por construir entornos laborales positivos. Celebramos los cumpleaños, abrazamos las soft...





