La entidad organizadora gestiona la formación y los trámites administrativos, mientras que la entidad de formación es la encargada de impartir el curso. En algunos casos una misma organización puede desempeñar ambas funciones si está inscrita o acreditada en los registros correspondientes.
El verdadero problema en PRL no siempre es técnico
Una de las paradojas más llamativas de la profesión del técnico de PRL es que su mayor desafío no suele ser la complejidad técnica del trabajo, sino las trabas y la...





