La empresa titular es quien gestiona y pone a disposición el centro de trabajo. Las empresas concurrentes son aquellas que desarrollan actividades en ese centro. La titular tiene responsabilidades adicionales de coordinación y vigilancia, mientras que las concurrentes deben colaborar, informar sobre los riesgos que generan y seguir las instrucciones recibidas.
El verdadero problema en PRL no siempre es técnico
Una de las paradojas más llamativas de la profesión del técnico de PRL es que su mayor desafío no suele ser la complejidad técnica del trabajo, sino las trabas y la...





