Las empresas deben conservar documentación que acredite la realización de la formación, como los contenidos del curso, los listados de participantes, los controles de asistencia o las evaluaciones realizadas por los alumnos. Esta documentación puede ser requerida en procesos de comprobación o auditoría.
Hiperconectividad laboral: por qué se ha normalizado y cómo gestionarla desde la prevención de riesgos
La expansión de las tecnologías digitales y del trabajo híbrido ha traído ventajas innegables: mayor autonomía para decidir dónde y cuándo trabajar, más posibilidades...





