Se deben utilizar bolsas térmicas, cajas isotérmicas o contenedores con aislamiento. Para productos especialmente sensibles como salsas caseras o postres, es recomendable incluir acumuladores de frío o geles refrigerantes que mantengan la temperatura estable durante el transporte.
¿Quién debe interpretar y concretar estas obligaciones ante la falta de detalle normativo?
Las autoridades nacionales y las propias empresas, aplicando de forma proactiva las directrices europeas y organismos especializados en SST.



