Se deben utilizar bolsas térmicas, cajas isotérmicas o contenedores con aislamiento. Para productos especialmente sensibles como salsas caseras o postres, es recomendable incluir acumuladores de frío o geles refrigerantes que mantengan la temperatura estable durante el transporte.
Hiperconectividad laboral: por qué se ha normalizado y cómo gestionarla desde la prevención de riesgos
La expansión de las tecnologías digitales y del trabajo híbrido ha traído ventajas innegables: mayor autonomía para decidir dónde y cuándo trabajar, más posibilidades...





