Usar microondas sin remover el contenido, recalentar de forma desigual, no comprobar la temperatura interna, dejar el alimento en reposo sin conservarlo adecuadamente, y recalentar más de una vez el mismo plato. Todos estos errores aumentan el riesgo de intoxicación alimentaria.
Aprende a gestionar el miedo para que juegue a tu favor
El miedo es una de las emociones más poderosas que experimentamos. Es un mecanismo de supervivencia que nos protege del peligro, pero también puede convertirse en un...





