Usar microondas sin remover el contenido, recalentar de forma desigual, no comprobar la temperatura interna, dejar el alimento en reposo sin conservarlo adecuadamente, y recalentar más de una vez el mismo plato. Todos estos errores aumentan el riesgo de intoxicación alimentaria.
Inteligencia emocional: una habilidad clave para la Prevención de Riesgos Laborales (PRL)
Uno de los grandes retos en Prevención de Riesgos Laborales (PRL) es lograr que todas las personas se comprometan de verdad con la seguridad. Y ahí es donde la...





