Usar microondas sin remover el contenido, recalentar de forma desigual, no comprobar la temperatura interna, dejar el alimento en reposo sin conservarlo adecuadamente, y recalentar más de una vez el mismo plato. Todos estos errores aumentan el riesgo de intoxicación alimentaria.
“No me asciendas si me vas a quemar”. Cuando motivar estresa: la trampa del desarrollo mal gestionado
"Formar, motivar y dar autonomía es también cuidar. Pero si no atiendo los riesgos que rodean esa libertad, puedo terminar dañando a quien quería potenciar". Este...





