No usar agua caliente, aplicar solo un enjuague superficial, no cambiar estropajos ni paños contaminados, o usar la misma esponja para todos los utensilios. Estas malas prácticas pueden transferir alérgenos a platos supuestamente seguros, causando reacciones graves.
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





