No usar agua caliente, aplicar solo un enjuague superficial, no cambiar estropajos ni paños contaminados, o usar la misma esponja para todos los utensilios. Estas malas prácticas pueden transferir alérgenos a platos supuestamente seguros, causando reacciones graves.
Hiperconectividad laboral: por qué se ha normalizado y cómo gestionarla desde la prevención de riesgos
La expansión de las tecnologías digitales y del trabajo híbrido ha traído ventajas innegables: mayor autonomía para decidir dónde y cuándo trabajar, más posibilidades...





