Es el proceso de identificar y valorar peligros en el lugar de trabajo para tomar decisiones sobre cómo controlarlos. Es parte clave de la evaluación de riesgos.
¿Quién debe interpretar y concretar estas obligaciones ante la falta de detalle normativo?
Las autoridades nacionales y las propias empresas, aplicando de forma proactiva las directrices europeas y organismos especializados en SST.



