Son medidas para reducir la emisión y dispersión de partículas sólidas en suspensión que puedan ser inhaladas por los trabajadores.
¿Quién debe interpretar y concretar estas obligaciones ante la falta de detalle normativo?
Las autoridades nacionales y las propias empresas, aplicando de forma proactiva las directrices europeas y organismos especializados en SST.



