Es la posibilidad de que un trabajador sufra un daño derivado de su actividad laboral. Puede ser físico, químico, biológico o psicosocial.
Hiperconectividad laboral: por qué se ha normalizado y cómo gestionarla desde la prevención de riesgos
La expansión de las tecnologías digitales y del trabajo híbrido ha traído ventajas innegables: mayor autonomía para decidir dónde y cuándo trabajar, más posibilidades...





