Es un suceso que no causó daño, pero que tuvo potencial para hacerlo. Analizarlo permite corregir fallos y prevenir accidentes reales.
¿Qué debe probar el empresario para exonerarse tras un accidente?
Fuerza mayor, caso fortuito o negligencia exclusiva e imprevisible del trabajador, acreditando cumplimiento preventivo total.



