El Real Decreto 1215/1997 obliga a los empresarios a garantizar formación adecuada sobre los riesgos y medidas preventivas relacionadas con el uso de equipos de trabajo, alineándose con los artículos 18 y 19 de la Ley 31/1995.
¿Qué debe probar el empresario para exonerarse tras un accidente?
Fuerza mayor, caso fortuito o negligencia exclusiva e imprevisible del trabajador, acreditando cumplimiento preventivo total.



