Si ha estado más de dos horas a temperatura ambiente (o una si hace calor), debe desecharse. No basta con cocinarlo, ya que las toxinas bacterianas podrían mantenerse activas. La seguridad alimentaria exige prevenir, no corregir sobre la marcha.
El verdadero problema en PRL no siempre es técnico
Una de las paradojas más llamativas de la profesión del técnico de PRL es que su mayor desafío no suele ser la complejidad técnica del trabajo, sino las trabas y la...





