El empresario debe identificar a los trabajadores especialmente sensibles, evaluar sus riesgos particulares y adoptar todas las medidas preventivas y de protección necesarias, incluyendo la adaptación del puesto o, si no es posible, la reubicación. La protección es prioritaria y específica, y no pueden ocupar puestos que pongan en peligro su salud o la de otros.
El ruido en el trabajo: la responsabilidad de la empresa y del técnico de prevención
En muchas empresas, la prevención frente al ruido todavía se resume en una caja de tapones, algunas orejeras y un cartel obligatorio de “uso de protección auditiva”....





