Tener el certificado genera confianza entre los consumidores, demuestra compromiso con la seguridad alimentaria y facilita el crecimiento del negocio. Es valorado por clientes, plataformas online, ferias y autoridades. No solo evita sanciones, sino que mejora la imagen profesional del vendedor o del proyecto gastronómico.
¿Qué riesgos reputacionales puede sufrir una frutería o tienda de alimentación si no tiene empleados formados?
Puede perder la confianza del cliente, recibir mala prensa o viralizarse en redes sociales ante cualquier problema sanitario. Incluso un pequeño...



