Es fundamental. La ley exige que la empresa valore si el trabajador desea continuar en la empresa en un puesto adaptado o distinto. No puede imponerse la extinción si existen alternativas razonables y el trabajador quiere seguir vinculado.
Hiperconectividad laboral: por qué se ha normalizado y cómo gestionarla desde la prevención de riesgos
La expansión de las tecnologías digitales y del trabajo híbrido ha traído ventajas innegables: mayor autonomía para decidir dónde y cuándo trabajar, más posibilidades...





