El deber del empresario es casi ilimitado y cubre incluso imprudencias no temerarias, pero se detiene ante conductas temerarias del trabajador, siempre que el empresario haya cumplido todas sus obligaciones de prevención. En caso de conducta temeraria e imprevisible, el empresario puede quedar exonerado de responsabilidad.
Siniestralidad laboral en España: qué revelan los datos en pleno debate sobre la Ley de PRL
Los datos de siniestralidad laboral son un reflejo directo de cómo se está trabajando, de cómo se organizan los procesos productivos y de hasta qué punto la prevención...





