El deber del empresario es casi ilimitado y cubre incluso imprudencias no temerarias, pero se detiene ante conductas temerarias del trabajador, siempre que el empresario haya cumplido todas sus obligaciones de prevención. En caso de conducta temeraria e imprevisible, el empresario puede quedar exonerado de responsabilidad.
¿Puede una enfermedad psicológica ser reconocida como accidente de trabajo?
Cada vez es más habitual que las empresas se encuentren con situaciones de malestar emocional, estrés intenso o burnout entre sus equipos. Y una duda aparece con...





