El deber del empresario es casi ilimitado y cubre incluso imprudencias no temerarias, pero se detiene ante conductas temerarias del trabajador, siempre que el empresario haya cumplido todas sus obligaciones de prevención. En caso de conducta temeraria e imprevisible, el empresario puede quedar exonerado de responsabilidad.
Si sospechas acoso en tu equipo, qué observar y cómo actuar
El acoso laboral no empieza con una denuncia. Empieza antes, cuando aparecen señales que se repiten y que van deteriorando a una persona y al equipo. Si eres mando o...





