Las empresas deben adaptar horarios, planificar pausas en zonas frescas, asegurar agua potable, y capacitar a su personal y mandos sobre los riesgos del calor. La prevención no es solo física, también es cultural: entender el riesgo térmico mejora la seguridad laboral.
¿Debe adaptarse la formación en prevención a la evolución de los riesgos?
Sí, la formación debe adaptarse a la evolución y aparición de nuevos riesgos, y repetirse periódicamente si es necesario, sin que su coste recaiga...



